La noche anterior volvió a Auburn de un viaje bastante innecesario a New York, pero quería arrancar del agobio de los últimos acontecimientos. Quería creer que el viaje le había servido para dar paz y tranquilidad a su vida, mas esta mañana estaba esperando de mala gana hablar con su padre, quien la había citado en su despacho a temprana hora. Tarareaba una melodía mientras respondía su correo, hasta que una voz muy familiar la hizo descuidar su tarea y levantar su mirada. “Oh gatito, ¿qué haces aquí? ¿Padre también te cito?”. @leahrvs








